Las madres primerizas necesitan saber con seguridad que el bebé no tiene hambre. Esta tarea parece fácil pero uno tiene dudas de los horarios, las proporciones y otros temas acerca de la alimentación del bebé. Por eso es mejor saber con qué frecuencia, qué y cuándo alimentarlo.
Los bebés son seres muy peculiares que saben muy bien lo que quieren. Cuando tienen hambre hay que actuar rápidamente. Las primeras semanas el bebé solamente necesitará alimentarse de leche materna. Hay que asegurarnos de que la madre tenga leche suficiente de otra manera se quedará con hambre. Si no fuera posible, existen en el mercado leches en polvo que suplen la leche materna.
A partir de los 4 meses en adelante, se le puede empezar alimentar con papilla. Tiene que ser suave y casi líquida para que atraiga el gusto del bebé.
Al cumplir los 7 meses, se le puede alimentar al bebé con porciones más sólidas, pero hay que asegurarse de que sigan siendo suaves; las compotas de frutas son ideales para empezar esta etapa.
El reto vendrá cuando el bebé tenga entre12 y 18 meses, pues habrá desarrollado el sentido del gusto y tal vez no le guste todo lo que se le presenta. Hay que ofrecerles variedad y presentarla de manera que se vea tentadora.
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