Remojar las rodajas de cebolla en agua helada durante 1 hora. Pasado este tiempo escurrir el agua y secar.
Mezclar el harina con la sal, pimienta y páprika en un recipiente.
Verter el yogurt en un recipiente rectangular un poco hondo.
Sumergir los aros de cebolla en la fuente con yogurt. Esto se debe hacer por partes.
Con la ayuda de un palito de anticucho o brocheta tomar 5 a 6 aros de cebolla e introducirlos en la harina para que se cubran. Una vez que los aros están cubiertos con la harina, retirarlos con la ayuda del palito y sumergir nuevamente en el yogurt y luego en la harina. Colocar luego los aros en una bandeja, hasta terminar con el resto.
Calentar 6 cm (3 pulgadas) de aceite hasta que esté caliente (en termómetro 365ºF / 185ºC).
Con la ayuda del palito freír los aros hasta que estén dorados. Retirarlos conforme vayan estando y colocarlos en una bandeja con papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
Los aros de cebolla deben freírse por partes.
Servir inmediatamente.
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