1 cucharada de café instantáneo, diluido en 1 1/3 taza de agua caliente, frío
2 cucharadas de licor de café (opcional)
Cocoa o cacao en polvo para espolvorear encima
Preparación:
Batir las yemas con el azúcar hasta que espesen y se vuelvan color amarillo claro.
Retirar de la batidor y mezclar las yemas con el queso mascarpone. El queso mascarpone se puede sustituir con 1 3/4 taza de queso crema, 1/2 taza de crema de leche batida y 3 cucharadas de crema agria (crema de leche con 1/2 cucharadita de limón)y la ralladura en forma envolvente.
En el caso de no usar el queso mascarpone, batir el queso crema hasta que esté suave. Aparte batir la crema de leche como para chantilly. Mezclar la crema con el queso batido en forma envolvente. Agregar luego la crema agria.
Batir las claras a punto de nieve y añadir a la mezcla de queso en forma envolvente.
Humedecer las biscotelas con la mezcla de café y licor.
Cubrir el fondo de un molde rectangular con las biscotelas (si no se tuviera biscotelas hacerlo con tajadas de bizcocho cortadas en rectángulos de 7 x 3 x 1.5 cm (3 ½ x 1x ½ pulgadas).
Cubrir con la mitad de la mezcla del mascarpone. Repetir otra capa de biscotelas, humedecerlas y cubrirlas con la crema de queso restante. Llevar a refrigerar.
Antes de servir espolvorearle cocoa encima o chocolate rallado.
Este postre es mejor prepararlo la víspera.