Disolver la levadura y el azúcar en ½ taza de agua tibia. Mezclar bien y reposar 6 minutos.
Mezclar la leche, el agua, la manteca o aceite, la miel, la sal y la harina integral en un recipiente. Mezclar bien y agregar la mezcla de la levadura. Dejar reposar 15 minutos.
Colocar todo en la batidora (con el gancho) y batir. Agregar gradualmente, la harina y la mitad de la avena y batir 3 minutos hasta que la mezcla esté espesa. También se puede volcar todo en una superficie enharinada y amasar durante 10 minutos. Enharinarse bien las manos y formar una bola. Colocarla en un recipiente previamente engrasado dando vuelta a la masa para que quede cubierta de grasa. Tapar con film plástico y colocarla lejos de corrientes de aire, por 45 minutos o hasta que la masa haya duplicado su volumen.
Pasados los 45 minutos, golpear la masa con el puño para eliminar el aire. Dividir por mitad y estirar cada mitad golpeando para eliminar los globos de aire.
Formar moldes de pan y colocarlos en moldes alargados, previamente engrasados, de aproximadamente 20x12 cm /9x5 pulgadas. Untar la masa con mantequilla y espolvorear encima el resto de la avena o las semillas de ajonjolí. Tapar con un plástico suelto y dejar reposar hasta que duplique su tamaño, aproximadamente 30 minutos.
Colocar un recipiente con agua en el horno y precalentar a 375ºF (190ºC). Llevar el pan al horno por 30 a 35 minutos o hasta que la parte superior esté dorada y el pan esté cocido.
Enfriar encima de una rejilla. Cortar cuando esté frío.
* La harina integral se consigue en los mercados y en los establecimientos que venden productos naturales.
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